
Foto: Alexander Burzik
Instituto de Magisterio de música y Música Religiosa
Horario de atención:
Lunes a viernes: 07:00 - 22:00 hs.
Sábados: 08:00 - 22:00 hs. (con Thoska)
Domingo: 09:00 - 22:00 hs. (con Thoska)
Am Palais es el nombre del callejón donde se encuentra el edificio del Monasterio Am Palais perteneciente a la Escuela Superior de Música FRANZ LISZT de Weimar. Este callejón conduce al Palacio Wittum (Wittumspalais), residencia de viudez de la Duquesa Anna Amalia (1739-1807). Anna Amalia contribuyó de manera fundamental con la fama cultural de Weimar, en parte debido a que los grandes poetas clásicos traídos por su hijo Carl August o bien por ella misma compartieron con ellos agradables tertulias en el Wittumspalais, en dos de cuyas buhardillas además tuvo su primer albergue la Escuela Superior de Música de Weimar, fundada en 1872 como Escuela Orquestal Granducal.
En 1874 se trasladó la Escuela Orquestal a la vecina Kornhaus (“granero”), que para el año 1500 había sido la capilla de un monasterio franciscano, y donde había predicado varias veces Martín Lutero. Luego de que los monjes fueran expulsados como consecuencia de la Reforma en 1530, la capilla de antaño fué utilizada como depósito, en especial para granos, de aquí el nombre “Kornhaus”.
Entre 1874 y 1925 se expandió la escuela Granducal (desde 1919 Escuela Estatal) dentro del edificio hasta ocuparlo por completo. En 1929 se fundó allí mismo la carrera de formación para el Magisterio Musical y en 1930 la Escuela Estatal de Música pasó a llamarse Escuela Superior de Música. El Instituto de Música Religiosa, fundado a finales de 1932 encontró aquí también su sede. El Monasterio Am Palais fué hasta 1951 el edificio principal de la Escuela Superior de Música.
Todavía comparten espacios aquí las especialidades Magisterio Musical y Música Religiosa, con la diferencia de que ahora disponen de todo el edificio para sí. La sala de conciertos alberga el gran órgano, indispensable para la formación profesional. Después de la remodelación llevada a cabo de 1991 a 1998, el edificio se encuentra seguro en cuanto a derrumbes y además cuenta con modernos salones de clase. La cúspide puntiaguda del frontispicio, reconstruída entre 1997 y 1998 después de ser bombardeado en 1945, alza nuevamente hacia el cielo su nueva pero tradicional silueta.